El arte de nominar el valor y el precio

Una cosa es el valor, tu valor; otra cosa es el precio que le puedes poner. Sin embargo, el precio deriva de tu capacidad para nominar tu valor. El precio que le pongas a tu valor no es lo último, es tan sólo una condición. Así, pues, es primordial nominar el valor y el precio. Con esa condición no llegas a ningún sitio si no lo pasas a cobro; y el cobro requiere de algo más que reconocer un valor y ponerle precio. Cobrar supone establecer una relación con las personas que van a financiar tu valor; y este hecho está en relación directa con tu capacidad para entender el lenguaje con que el mercado expresa sus necesidades, del cual aparecerá la oportunidad para establecer relaciones concretas con quienes van a recibir el fruto de tus capacidades hechas valor, puestas precio, convertidas en reconocimiento concreto.

Así, pues, evita relacionarte con personas que no valoran lo que haces o lo que eres, aunque ellas pueden ser un reflejo de tu propia postura. Este es un tema sobre el que habría que reflexionar.

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Toma de conciencia

Toma de conciencia para personas en proceso de reinvención:

Comprobar hasta qué punto uno puede estar despreciando lo que pretende que la sociedad aprecie.

Pregunta:

¿Es posible esperar que la sociedad reconozca algo en ti que tú ignoras, desprecias o no valoras?

IDEC-Pompeu Fabra

El próximo día 15-XI-2011 tendré el honor de impartir una conferencia en la Pompeu Fabra.

Está organizada por el IDEC Alumni-Associació d’antics alumnes.

El título es “(R)evolucionar la empresa. El wifi humano en las organizaciones”

Las inscripciones se pueden hacer a través de este enlace:

IDEC inscripció 15-11

cuando veas el formulario, en el primer desplegable verás  que en la cuarta opción pone “altres (especificar)”. Rellena indicando que eres acompañante del conferenciante.

Otra forma es notificándomelo directamente a mi correo ( gabriel@pangea.org ), y así la entrada tampoco tendrá costo para ti. Eso si: avisar con tiempo suficiente para que yo pueda enviar la lista de invitados a la organización.

Muchas gracias.

Casa Asia Madrid

El lunes día 21-XI-2011 -de 17:30 a 20:30- imparto un seminario denominado

“El Círculo de los 5 poderes. La inteligencia emocional y los 5 elementos”. El lugar es Casa Asia Madrid-Palacio de Miraflores.

Toda la información está detallada en el cartel: orientación, contenido, exposición de motivos, logística, etcétera.

Para reservar plaza:

Tel: 91 420 23 03 / mail: club@casaasia.es

(R)evolucionar la empresa. El Círculo de los 5 poderes

Se trata de un seminario creativo que incorpora herramientas muy útiles para poder entender el funcionamiento de grupos y organizaciones desde una perspectiva holística. Interesará especialmente a personas vinculadas con entornos formativos, coaching, counseling, management, etcétera. Tiene su origen en un libro llamado “La Empresa y los 5 elementos. Management Holístico y Medicina China” (Almuzara).

Este enfoque cuenta con un blog específico que te invito a visitar: (R)evolucionar la Empresa

De este mismo seminario hay versiones diferentes según el contexto en el que se requiera impartir, además del empresarial.

Reconocerse en el camino

El camino que ando soy yo mismo que se va desplegando.
Mi camino soy yo mismo, sólo que tengo que recorrerme para poderme reconocer.

El Arte de la Metáfora

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El Valor Añadido: Pulverizando etiquetas

El hombre moderno se halla en una posición en la que mucho de lo que él piensa y dice no es otra cosa que lo que todo el mundo piensa y dice.
Erich Fromm. El miedo a la libertad. 1941

El Valor Añadido Personal

La percepción del valor añadido de un producto o servicio surge al compararlo con otros de calidad similar. Es un intangible: algo que nos convence y que está más allá de lo que se pueda decir de él con palabras. Es posible que se trate de una conexión emocional que hace que aquello que se valora permanezca más profundamente en la memoria de las personas.

Si hablamos de nuestro propio Valor Añadido Personal, a lo que nos referiremos ya no es al nombre del oficio por el que se nos conoce o a las licenciaturas con que se nos distingue, sino, más bien, al modo en que nuestra competencia se manifiesta. Por tanto, cuando hablamos de Valor Añadido Personal, no nos referimos a nuestras competencias per se sino a un modo particular y único de ejercerlas y enlazarlas con el espíritu de las personas a las que vamos a servir.
El Valor Añadido Personal es lo que uno expresa después de eliminar la alusión al nombre de la profesión que ejerce.

A menudo utilizamos etiquetas como prótesis o defensas. Pensamos que si nos presentamos con la etiqueta de nuestra profesión o especialidad, los demás dispondrán de una orientación clara acerca de nosotros. Sin embargo, este recurso –acaso ya saturado- no dice nada acerca de nuestro Valor Añadido Personal. Recurrir a etiquetas provoca que aspectos interesantes de nuestro talento queden marginados o fuera del marco. Una persona que tuviera más capacidades de las que la etiqueta con la que se presenta contiene, puede sentirse fácilmente desaprovechada.

Vivimos en un mundo sembrado de etiquetas y, sin embargo, éstas actúan más como una limitación que como plataforma para nuestra expresión.
El Valor Añadido Personal surge, pues, al centrifugar toda presentación convencional en base a etiquetas y separar éstas del verdadero mensaje que se quiere transmitir. Es la destilación de lo que hemos cultivado, de tal manera que, al expresarlo, nos conectamos con algo esencial que tanto está en nosotros como en las personas. Éstas, por otro lado, al captar este hecho, serán más receptivas al vínculo que les une a nosotros.

En un mundo en crisis y saturado de etiquetas que ya no funcionan, la detección del propio Valor Añadido Personal es la clave para la generación de oportunidades. Es así como, pulverizando tópicos, nos encontramos con nosotros mismos y con el lugar en el mundo que nos toca ocupar, en el que desarrollaremos lo que hemos venido a hacer.

Recurrir a etiquetas equivale a permanecer invisible y una forma de evitar la responsabilidad que el desarrollo de la propia capacidad demanda.